Hoy voy a pedirte un favor. Levántate y enfréntate a tu cubo de basura mientras aguantas la respiración por un ratito. Míralo a los ojos (quizá esto requiere un poco de imaginación) y pregúntale qué tiene dentro. Si tu cubo te responde con su aliento fétido sobre una mezcla de naranjas pochas, envases de comida […] Leer más…